***Narra Esther***
-¿Volvemos ya?- le dije a Louis después de sacudirme el
pelo.
-Claro, pero... yo que tú me secaba... a mi el asiento del
coche me da igual, pero ya empieza a hacer frío, te podrías constipar.- respondió él.
-Si es por eso no te preocupes, tengo una toalla por ahí,
pero a ti también te podría pasar.
-Si yo me constipase lo podría superar mejor.- dijo
sonriendo.
Me reí entre dientes, aunque sabía que si me constipaba
estaría viniendo a mi casa constantemente para ver que tal estaría, mejor sería
no correr el riesgo. (el de constiparme, no el de que viniese a mi casa, claro)
-Entonces, ¿te quieres ir ya, o nos quedamos un poco más?Él escurrió su chaqueta, mientras pensaba qué decir.
-Mmmm, ¿qué hora es?
-Creo que ya son las cinco.
-¡¿Las cinco?! Yo me iría ya, vivimos lejos.... y esta noche
te quedas en mi casa, ¿recuerdas?- dijo él.
Volví a reírme, esta vez más ruidosamente.
-Tengo sueño, no amnesia... Pero vale.
-Pobrecita que tiene sueño- dijo riendo- anda, vamos.
De camino al coche nos fuimos
despidiendo de todos nuestros conocidos, y gente, que aunque no conocíamos,
estaban en la fiesta y siempre se dice eso de 'los amigos de mis amigos son mis
amigos' ¿no?
-¿Quieres dormir en el coche?-
dijo finalmente Louis después de un incomodo silencio.
-Humm, no... dormiré luego. -Tú no
duermes, ¿por que iba a hacerlo yo?- respondí.
-¿En serio?- dijo sonriendo con su
sonrisa maliciosa- No me extrañaría que fuese la primera vez que estás tanto
tiempo despierta, duerme un poco.
-Para decirme lo que tengo que
hacer ya está mi madre, en serio, no voy a dormir todavía.- respondí.
-Vamos a llegar a mediodía,
tendrás hambre.- dijo él.
-Comeré e iré a dormir.
-Bueno, ¿no te molestará Harry?
-No le he visto salir, y dudo que
valla a irse a vuestra casa hoy... no me convences, no quiero dormir, me parece
más cómodo tu sofá.
-No te quiero convencer, solo te
aviso.
-Bueno, vamos.- dije riendo.
Mi promesa de no dormir durante el
viaje se pudo cumplir, pero nada más llegar a su casa, que por cierto, cada vez
me parecía mas grande, me entró mucha pereza, y no tenía hambre. Quizás sería
de toda la cantidad de agua que tragué en la piscina.
-¿Te vienes? Tengo sueño.- dije
mientras Louis traía un manta enorme.
-¿Quieres que duerma contigo? Eso
es nuevo.
-No lo creo, siempre que vengo tú
duermes conmigo.- le respondí.
-La ultima vez dormí en el sofá.- dijo
él sarcásticamente.
-No fue culpa mia, me dormí y no te
quedaste conmigo.-Está bien.- dijo él sonriendo.
**Narra Irene**
-He perdido la noción del tiempo.-
le dije a Niall, entre gente que bailaba y cantaba.
-¿Que?
-¡Que he perdido la noción del
tiempo!- le repetí.
-¡No te escucho!
En ese momento él agarró mi mano,
saliendo de la multitud, hasta llegar a la parte contraria de la finca, donde
había menos ruido.
-¿Qué decías? no podía escucharte.
-Solo que he perdido la noción del
tiempo, hace nada estábamos saludando a gente que venía y ya está acabando,
creo que debería volver ya.- le dije.
-Tienes razón, yo creo que debería ir acabando la fiesta, ha sido un cumpleaños fantástico gracias a todos
vosotros.- dijo mientras me daba otro de sus abrazos de oso.
-Es tu fiesta, no tienes que
agradecer nada... y por millonésima vez, feliz cumpleaños.
-Gracias.- dijo mientras se
reía.- Voy a apagar la música, me despido de la gente y te llego, ¿vale?
-Perfecto.- le respondí.
Mientras se iba fue soltándome la
mano, pero le seguí para que no sucediese.
-¿Te encargas de apagar la música y yo recojo? ¿ o al revés o... no sé, si tienes mucha prisa puedes cogerte algo
de ropa y cambiarte..- dijo Niall.
-No tengo prisa, yo me encargo de
apagar la música, no te preocupes.- le respondí riendo.
-Vale.- dijo mientras se volvía
hacía la mesa sonriente (Él, no la mesa).
Fui bajando el sonido de la música
hasta que dejo de sonar, y la gente dejó de bailar en el instante, a ellos también se les veía cansados.
Niall corría de un lado para otro
con todo lo que sobraba, y con platos vasos y botellas, hasta que no quedó nada
fuera. Pude ver que no era tan vago como decía ser, tardó en recoger todo lo
que estaba tirado en el mismo tiempo en el que yo apagué y desenchufé los
equipos de música.
-¿Ya no queda nadie?- dijo
guardando un par de toallas.
Que yo sepa.. no.- respondí.
-¿Quieres que nos vallamos ya?
-Como quieras, no te voy a dar
prisa.- le dije.
-Por mi... Ahora.- dijo riendo.
-¡Vale!
-¿Lo tienes todo?
-Creo que no me olvido de nada.-
respondí.
Lo único que sonaba en el coche
era la música de la radio, tenía ganas de hablar, pero no sabía de qué.
-¿Te quedas luego en mi casa?- le
dije finalmente.
-¿Quieres?
-Claro que sí.- le respondí.
-¿Noche de película y dormir en el
sofá?- preguntó sonriente.
-Cuando llegue la noche ya lo hablaremos,
pero quiero dormir, llevo mucho tiempo pegando brincos.
-Vale.- dijo riendo a carcajadas-
¿algo así como los dos juntitos con la manta de lana tumbados en el sofá en
frente de la chimenea...?
-Si, algo justamente así.- dije.
**Narra Talía**
Oh, que pena, ya han apagado la
música.- dijo Harry cambiando su expresión.
-Yo creo que ya es tarde, deberíamos volver.- le respondí.
-Bueno... Ha pasado muy rápida la
noche, pero a estado bien, no tengo quejas- dijo sonriente.
Le devolví la sonrisa.- ¿quieres
que volvamos ya?
-No lo sé, no creo que pueda
conducir mucho... ¿Que te parece si nos quedamos en el coche esta noche y
mañana volvemos?.- Preguntó él.- Pero si quieres, podría dormir al volver.
-Me parece bien, no hace falta que
conduzcas ahora.- dije mientras le apartaba un mechón de pelo que le cubría el
ojo derecho.
-¿Estás segura? Ahora que lo
pienso, creo que no es una decisión madura. - dijo Harry.
-¿Madura? Es más seguro que nos
quedemos, si tienes sueño no es demasiado recomendable que conduzcas.
Él sonrió de manera adorable.- Anda, cámbiate que vas a coger frío, ahora haré lo mismo.
-Vale.- le respondí.
Cogí una camisa y unos vaqueros
que dejé en el coche, suponía que me harían falta.
-¿Ya? que rápido.- dijo Harry al
ver que ya me había cambiado.
-venga, date prisa, ya se está yendo todo el mundo.
-Si, si.- respondió sonriendo.
Al rato bajó con un jersey fino
unos vaqueros oscuros, una chaqueta
vaquera y un gorro con el que se echó el pelo hacia atrás.
-Que guapo.- dije mientras baja
las escaleras de la entrada.
-Gracias, tú también.- respondió.
-Gracias.- dije sonriendo.
Rápidamente abrió la puerta del
lateral derecha y dio la vuelta al coche para pasar él.
-Si quieres, podemos aparcar entre
dos calles en las que casi no hay nadie, está al otro lado de la casa de Niall.
-¿Es seguro?- le pregunté.
-Este barrio... Si, pero esta zona
aún más.- respondió.
-Está bien...
-No te preocupes, no me voy a
separar de ti ni un segundo, y en un par de horas amanecerá Completamente, yo
creo que hacia las doce del medio día podremos volver.
-Vale, y gracias.- dije sonriente.
Él abrió la puerta trasera y los
asientos de delante los dobló y arrastró para hacer espacio en la parte de
detrás.
-¿Pasas?- preguntó mientras salía
del coche.
-Ok.- respondí.
Poco después, él paso y cerró la
puerta y los pestillos.
Estiré una manta que había dejado
en el asiento.
-Ven, apóyate en mi pecho, ya se
que es un poco incómodo, pero si encuentras una buena posición se está muy
bien.- dijo Harry mientras se acomodaba contra la puerta.
-Vale, toma, tápate.- dije mientras
le daba parte de la manta.
Una risa enternecedora sonó.
me encantaaa *.*
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