sábado, 27 de octubre de 2012

Noveno capítulo 1D

¡Hola directioners! Aquí os traigo el noveno capítulo de la novela, y... vuelvo a llegar tarde, pero entre esta semana y la siguiente vuelvo a tener Internet fijo en mi casa y dejo ya lo de tener que coger el ordenador de mi padre. Como ya es el noveno capítulo me estoy quedando sin ideas (espero que me vuelva la inspiración pronto, crucemos los dedos) quizás sea por todos los exámenes... Pero seguiré con los capítulos semanales. Sin nada más que decir, aquí el noveno capítulo, espero que os guste :)

Narra Irene****
-Te quedarás aquí, ¿no?- le pregunté a Niall mientras sacaba un par de mantas del armario.
-No sé si le hará mucha gracia a tu madre...- Respondió él.
-No volverá hasta dentro de cuatro o cinco días, por ella no te preocupes.
-En ese caso, claro que sí.
Niall se acercó para ayudarme a sacar una manta del armario.
-Gracias.- le dije sonriente.
-De nada.- respondió dejando las mantas encima de la cama.- ¿Quieres que haga yo la cena?- preguntó
-¿Quieres quemar otra sartén?
-Te prometo que esta vez no.
-¿En serio? Te recuerdo que la sartén de la que hablo la tuve que tirar a la basura.
-¡Ei, te regalé otra!
Reí a carcajadas mientras andaba hacia la cocina.
-Está bien...- le dije finalmente.
-¡Bien!
Niall cogió un hervidor de agua que mi madre había comprado hace poco.
-¿Qué vas a hacer para cenar?-le pregunté mirándole extrañada.
-Espaguetis.
-Está bien.- dije riendo.
Mientras Niall sacaba del armario más bajo de la cocina una cacerola, yo cogí un par de vasos y platos para colocarlos, y de un gran armario del pasillo cogí una película bastante llamativa que no recordaba haber visto, todavía poseía las películas sangrientas y de terror que me regalaron mis amigas el día de mi cumpleaños, pero esas podrían esperar.
-Buena elección.- dijo Niall que pasaba hacia el baño para lavarse las manos.
-Si, ¿verdad?- le respondí.
-¿Ya está todo? Los espaguetis ya están, más o menos...-dijo mientras se secaba las manos.
-Solo me faltan los cubiertos, lo demás ya está listo.
-Okey, pues vamos.
Mientras cenábamos, él me contó anécdotas que no conocía de su infancia, ya desde pequeño le gustaba cantar.
Poco después, puse la película que tenía más publicidad de la esperada.
-Dura dos horas, ¿nos quedamos viéndola o nos vamos a dormir?- le pregunté mirando la parte trasera de la caja del DVD.
-Como quieras, pero creo que hemos dormido muy poco, y si tus padres van a tardar en venir, podríamos ver la película mañana.
-Sí, mejor será así. O podríamos ver una película en el cine, o dar una vuelta por el parque o...
-Vale.- respondió riendo.
-Pero mañana no intentes despertarme antes de las once.-le dije mientras le estiraba del brazo para que se levantase del sofá.
-Lo mismo te digo.- respondió él.

Narra Esther***

-¿Y si vamos a el parque de atracciones?- dijo Louis después de veinte segundos sin hablar.
-¡Claro! ¿Crees que estarán ya las atracciones de Halloween?-le respondí.
-Creo que si, están desde principios de la semana pasada... creo.
-Que bien, pero vamos ya mañana, ¿no?
-Si quieres ir de noche...- respondió él.
Reí después de caer en que ya eran las siete de la tarde.
-Sí, mejor mañana. Le contesté a Louis mientras subía el volumen de la música de la radio del coche.
-¿Es por aquí?- dijo él señalando una salida a un barrio.
-Creo que no, seguramente sea la siguiente.- le respondí.
-Vale.
-Entonces... Por aquí.- dijo tras subir una curva bastante cerrada.
-Sí, esta vez sí.- le respondí.
Ya solo quedaba un pequeño tramo, de camino a mi casa, un par de manzanas cuando un coche se nos cruzó por delante, no debía haberlo hecho, su semáforo estaba en rojo.
Louis tocó el claxon durante un largo rato.
-Déjalo, no a pasado nada.- le dije cuando paró en seco.
-Pero podría haber pasado, ese está chalado.- Respondió con la cara totalmente seria mientras volvía a arrancar.
-Pero estamos bien, que es lo que importa.
Louis soltó un gran suspiro en respuesta, que fue bastante incómodo.
-Venga…
Él sonrió intentando disimular que estaba molesto.
-¿Paramos un rato y luego vamos andando? No está lejos mi casa.- le dije cambiando de tema.
-Mmm...  vale, creo que había un bar por esta calle… ¿no?- respondió él siguiéndome la corriente.
Cuando Lou aparcó, a nuestra derecha estaba el tipo que se nos cruzó antes, y nada más verle Louis me miró extrañado.
-Perdona…- dijo Louis hacia el hombre, que salía de su coche- Antes te has cruzado delante de nosotros cuando no debías y has hecho que tuviésemos que parar en seco.
-Lou…- le dije antes de que el hombre respondiese.
Él hizo un gesto para que le dejase hablar.
-Amm.- respondió.
-¡¿Cómo que ‘amm’?! ¡Si yo hubiese ido un poco más rápido, nos habríamos dado contigo!- dijo Louis acercándose (demasiado) a aquel hombre.
-Eso habría sido culpa tuya.- respondió mientras cerraba el coche.
-¡Pero será...!- dijo Louis.
-Déjalo ya, estamos bien.- le dije.- mejor vámonos ya a mi casa.
-Tienes razón, no merece la pena.- respondió Lou.

***Narra Talía***

-Despierta…- me dijo Harry mientras me enredaba el pelo.
-Buenos días.- respondí.- ¿Qué hora es?
-Nos hemos dormido, son las doce.- dijo él.
-Entonces… Llegaremos esta tarde.
-¿Vamos a un bar de carretera? Que cutre a sonado ¿no?- dijo riendo.
-Hombre… Habrá que desayunar…- le respondí.- Vamos.
Mientras Harry conducía, a un lado de la carretera se podía ver la playa, lo que me dio una idea.
-Oye, ¿y si compramos algo y desayunamos en la playa?- le dije a Harry sin apartar la mirada de la ventana.
-Genial.- respondió sonriente.
Mientras él compraba un par de bocadillos y dos botellas de cola, yo me quedé en el coche doblando y recogiendo las mantas que dejamos allí, y respondiendo un par de mensajes.
-¿Todo?- le dije nada más verle.
-¡Vamos a la playa!- respondió.
-Doy por hecho que sí.
En una de las costas, el mar era abierto y no había nadie.
-¿Nos ponemos cerca del mar?- le dije.
-¿Y… si alquilamos una barca y desayunamos… en el mar?- respondió él.
-No gastes tanto dinero…
-¿Yo? Llevo más de una semana yendo y viniendo a tu casa. Al fin y al cabo no me gasto nada.
-Bueno…- le respondí.
-Venga… a mi me da igual, y quiero alquilar una barca.
-A bueno, si tu quieres, no te lo voy a prohibir.
-Pues vamos…- contestó él.
Cogió una barca, que pagó de inmediato, pensé que sería más cara, pero… no.
-¿La cogemos con un tobogán?- dijo Harry.
-¿Llevas bañador?- respondí riendo.
-Si.- contestó él.
-En ese caso, como quieras.
-Pues con tobogán, espera, ¿tu llevas bañador?
-Lo tengo en el coche.- le dije.
-Pues corre a por él.- respondió Harry.
-¿En serio?
-Que si, venga, te acompaño.
Nada más ponérmelo Harry fue a toda prisa a por la barca con la bolsa del desayuno, y a las tres de la tarde volvimos a la orilla, quizás parezca divertidísimo estar en medio de mar durante tres horas, pero lo más divertido fue estar con Harry…  El único inconveniente fue que llegamos a mi casa muy tarde.






¡¡Bueno… hasta aquí el noveno capitulo, hasta la próxima!!  :D

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